miércoles, 18 de enero de 2012

Capítulo 1: El despertar.


Capítulo 1: El despertar.

Año 323 de la era del Tirano Alexander Anderson. En el descanso de clase de un instituto de Temeria.
Conversación entre los alumnos de clase:

-Buah, menudo aburrimiento es la historia de Temeria.
- Seguro que todo es inventado, la historia siempre ha estado manipulada.
- A mi me parece interesante ver como pasamos de estar divididos de cuatro reinos a uno solo.
- Ey chicos, ¿habéis escuchado los rumores sobre que hay varios Slicers en la ciudad?
- Cuenta, cuenta, ¿qué se dice por ahí?
-Kosuke, ven a escuchar esto.

El joven estudiante ignoraba las palabras de su compañero de clase y continuaba con su mirada perdida por la ventana.

Al poco rato de observar el paisaje, vio una hermosa chica con el pelo largo rosa clarito, que estaba corriendo con mucha prisa, girando por una callejuela. Pocos segundos después se podía ver tres hombres de uniforme de la guardia de Temeria que le perseguían.
-Bah, no hace falta que te esfuerces en hablar con él. Lo único que le interesa es meterse en peleas.
Kosuke se levantó de su pupitre, seguido de un silencio en la clase, donde todos le observaban. Éste se puso a andar en dirección a la puerta de la clase y salió de esta.
-¡Que susto! Pensaba qué se había cabreado por lo que dije- suspiro aliviado.
Una vez abandonada la clase, se dirigió a la terraza superior, pero la suerte no le acompañaba, se encontró con tres chicos con los que había tenido más de una disputa.
Tarou, el líder del grupo, era el más alto de ellos y destacaba por su larga cresta de color azul marino y por su cuerpo musculoso. Su brazo derecho era Don, no se separaba de sus gafas de sol y su chupa de cuero; por ultimo estaba Carl, lo único que destacaba de este, era su tatuaje con forma de pájaro que tenía en el brazo derecho.

-Mira a quien tenemos aquí – dijo Tarou

Kosuke siguió andando, pasando de lo que le decían. Tarou le agarró de un hombro:

-¿A dónde te crees que vas?
-No tengo interés en perder el tiempo hablando con vosotros –dijo Kosuke

El grupo de tres jóvenes comenzaron a reírse.

- Creo que no sabes a quien te diriges Kosuke.- le dijo Don señalándole.
- Hemos tenido suerte de encontrarte aquí, venimos a devolverte la paliza que le diste ayer a nuestro compañero de clase. – dijo Carl mientras crujía sus manos.

Kosuke viéndose atrapado en una pelea de la que previó que no va a poder salir, decidió iniciarla, lanzando un puñetazo hacia Tarou, pero antes de darle, era agarrado por Don y Carl quienes le inmovilizaron.

-¿Pero qué intentabas infeliz? –dijo el Tarou
- Vamos a llevarlo al lavabo más cercano, allí le daremos su merecido- Propuso Carl con el ceño fruncido.

Un tiempo después, Kosuke se despertaba, tirado en el suelo de los baños, lleno de moratones y heridas. Este se levantó, se acercó al grifo, lo abrió y puso la cabeza bajo el chorro de agua que salía. Después de despejarse un poco se marchó de los servicios y se dirigió a su clase, con la mirada perdida. No podía quitarse de la cabeza la imagen de la chica que vio por la ventana.

Terminaron las clases del día, siendo ya por la tarde.

Kosuke antes de volver a su apartamento decidió pasearse por la zona donde vio que corría la chica. Siguió caminando por ese estrecho camino por donde debió ir ella. Al poco rato de caminar escuchaba pasos detrás suya. Kosuke se dio la vuelta y vio como un extraño hombre que portaba un sombrero, una bandana roja, con vestimenta de vaquero, se acercaba y le agarró del hombro. Detrás de este carismático hombre, venían dos guardias de Temeria.

-Aunque te escondas detrás de un civil abriremos fuego- dijo uno de los guardias.
- Hoy no es tu día de suerte, boy- dijo el vaquero.

Kosuke intentaba soltarse de él, pero con lo exhausto que estaba no pudo. En ese instante, observaba al hombre y vio como el color de sus ojos se cambiaban a un color rojo carmesí.

- Mando un regalito a mis queridos acosadores.

Acto seguido, lanzó a Kosuke contra los guardias, estos chocaron cayendo al suelo. Vieron como una bola de fuego impactó contra una de las paredes del callejón, provocando el desprendimiento de algunos escombros, a lo que se escuchó detrás de la cortina de humo.

- Ha sido un placer, sayonara babies.
- ¡Maldición se nos volvió a escapar ese indeseable!- dijo un Soldado frustrado.

Estos se marcharon corriendo por donde huyó el hombre con pintas de vaquero. Kosuke, que se estaba reincorporando, recibió un fuerte golpe en la cabeza de uno de los escombros que cayeron, dejándolo inconsciente en el suelo.
Unas horas después, Kosuke despertó, pero aun estaba conmocionado del golpe, a su lado había una anciana de pequeña estatura a la que no se le podía ver bien el rostro porque portaba una capucha con unos dibujos de flores.

- Jovencito, tómate esto. Es una receta casera, una píldora para que te encuentres mejor – dijo la anciana en tono débil, mientras sacaba la píldora de su bolsillo

Kosuke la miró extrañado, pero accedió a tomarse el medicamento que esta le ofrecía. Pocos minutos después de tomárselo, empezó a notarse raro.

- Señora ¿Qué tipo de medicamento era este? No me encuentro muy bien- dijo mientras intentaba sentarse con la mirada perdida.
-Ku ku ku, pronto lo sabrás.

Tras esas palabras, la anciana dejaba solo al chico recostado en una de las paredes de aquella calle. Kosuke comenzó a retorcerse de dolor en el suelo. Se preguntaba qué era lo que le había dado.
Su cuerpo comenzó a experimentar cambios. El pánico le empezó a invadir pues su cuerpo empezó a convertirse en agua, comenzando desde sus piernas.

-¿¡Pero que me está pasando!?- dijo exaltado

La calle en la que estaba tenía un poco de pendiente, así que a medida que iba convirtiéndose en agua, iba descendiendo por esta, hasta llegar a una alcantarilla y cayendo por esta.
En ese momento, Kosuke solo le venía a la mente que esto debía ser una pesadilla, no podía ser real el convertirse una persona en agua, además de experimentar sensaciones inexplicables. Su cuerpo en estado líquido siguió descendiendo, hasta llegar a una parte de las cloacas donde el agua estaba tranquila. Era algo incomodo esa situación de no poder hacer nada, no podía hablar ni gritar y tampoco adoptar su forma humana.

-Esto debe ser una pesadilla, no puede ser real. Necesito despertar ya. Aun así parece tan real- Pensaba
En ese momento apareció la sombra de una persona que se dirigía corriendo a donde estaba Kosuke. Este vio la sombra e intentó llamar su atención de alguna forma, pero aun seguía sin poder hacer nada. A medida que se acercaba la sombra, se podía ir viendo que, quien se acercaba, era una joven. Para su sorpresa era la misma que vio por la ventana esa misma mañana.

-¿Qué hará por aquí? ¿Seguirá huyendo de los guardias?

La chica se detuvo y dirigió su mirada al agua.

-¿Me habrá visto? ¿Como puede ser?
-Por lo que parece acabas de contraer el poder de un “Slicer” y aun no lo dominas- dijo la joven.
-¿Pero que dice esta? ¿Yo...un Slicer? Es imposible – Pensó inquieto.
Mientras pensaba eso, le vino a la cabeza la escena de la anciana ofreciéndole el medicamento y esa risa extraña.
-Debes aprender a usar tu poder cuanto antes, sino serás capturado por la guardia. Has de concentrarte y comunicarte con el ente de tu poder. – dijo la joven mientras miraba a su alrededor.
-Como si fuera tan fácil hacerlo- Se decía así mismo Kosuke.

Decidió hacer caso a la chica e intentaba concentrarse para así dominar ese poder, pero el tiempo no corría a su favor. Se escuchó un disparo que se dirigía a la chica, pero esta consiguió esquivarlo con una increíble pirueta.

-Ya están aquí. No tienes mucho tiempo chico, o nos capturarán- dijo la joven mientras adoptaba una posición para defenderse.

La joven dio un pequeño taconazo con su pie derecho del que se pudo observar cómo salió un pequeño relámpago. Kosuke al verla se sorprendió, pues sus ojos cambiaron de color, eran del mismo color que el extraño hombre que había visto hacia unas horas.

-¿Por qué… porqué les cambia el color de los ojos? – pensó atemorizado.
-Sincronización completada-murmuró la chica.

Los guardias se acercaron apuntando a la chica.

-Si no pones resistencia no te haremos daño, quedas arrestada por ser una Slicer ilegal del reino de Temeria.- dijo uno de los guardias.
- Chico, apúrate o no saldremos de esta- susurró la joven sin apartar la mirada de los guardias
- ¿Y bien, cuál es tu decisión?-dijo un guardia mientras se preparaba para disparar
- No tengo intención de dejarme arrestar.

Increíblemente, después de estas palabras la joven desapareció de donde estaba, apareciendo detrás de los dos guardias y asestándole una patada en la nuca a uno de ellos, que cayó al suelo inconsciente.

- ¡Los que se oponen a la ley serán severamente castigados!- dijo furioso el guardia que quedó en pie.

El guardia de un salto se alejó de la chica mientras sacaba de uno de sus bolsillos lo que parecía una píldora.

-No tenía intención de usarlo pero no me das opción, utilizare una de las píldoras de berseker.

El hombre se tomó la píldora, pero la joven al observarlo no notó ningún cambio en él, parecía igual de débil que el anterior. La joven volvió a dar un pequeño taconazo con su pie derecho, y sin dudarlo fue a por él, pero cuando iba a colocarse detrás suya, el hombre le asestó un puñetazo en la cara, lanzándola al suelo.

- ¿Es tu primer combate con la guardia? Me extraña que no conozcas las píldoras de berseker que poseemos - dijo el guardia sonriente.
- Cof cof… Sí las conocía, pero no pensaba que uno de tan bajo rango las pudiera poseer –dijo la joven mientras se levantaba.
- Entonces sabrás que nos permiten un aumento de velocidad y fuerza increíblemente superior a un humano normal, diseñadas para combatir con Slicer de bajo nivel como tú.

Mientras ambos discutían, Kosuke hacía lo que podía por despertar su poder y conseguir controlarlo, para poder salir de esta situación peligrosa.  Pero por más que lo intentaba no sabía qué era lo que debía hacer exactamente. La joven miró por un instante donde estaba Kosuke y siguió plantando cara al guardia.

- Veo que no tengo más elección, no quiero acabar arrestada por la guardia, así que utilizaré mi mejor movimiento- dijo la joven con cara seria.

La chica pegó un fuerte taconazo al suelo, del que salieron varios rayos. Su mirada se volvió más agresiva contra el guardia, en el que empezó a recitar unas extrañas palabras, mientras dibujaba un círculo con su dedo índice, en dirección al guardia.

-¿Qué estas tramando furcia? No te creas que te dejare conjurarlo.

El guardia se lanzó corriendo a por ella para evitar que finalizara el conjuro. Pero la chica, unos metros antes de que le alcanzara, terminó de recitarlo y de su dedo salió un increíble rayo, que no puedo evitar el soldado, recibiendo todo el impacto directo y cayendo al suelo. La joven exhausta cayó sentada al suelo jadeando, sus ojos volvieron a su color original azul cristalino. Esta dirigió su mirada hacia Kosuke.

-¿Todavía no has podido contactar con el ente de tu poder?- dijo la joven.
- Por mucho que lo intento no comprendo que es lo que tengo que hacer.

Pero asombrosamente, el guardia que recibió el rayo, se levantó y agarró a la chica del cuello.

- ¡Vas a pagar caro lo que me has hecho maldita!- dijo enfurecido

La joven, sin fuerzas, intentó oponer resistencia pero no pudo contra él, y este la empotró contra el suelo, donde se colocó encima suya asestándole varios puñetazos en la cara. Kosuke veía impotente que tenía que hacer algo rápido.

- ¡Joder! ¿Qué debo hacer para ayudarla? Maldito ente aparece ¡YA!.

En ese instante una voz dentro de Kosuke resonó.

-¿Quién osa despertarme de mi largo letargo?-dijo una voz imponente.

Kosuke, de repente, se vio a sí mismo en un plano totalmente desconocido, era todo agua, mirara a donde mirara, todo el horizonte estaba lleno de agua.

-¿Dónde estoy? ¿Cómo es que puedo estar de pie en el agua?- dijo Kosuke extrañado

Ante él salió un gran caballito de mar que le miraba fijamente.

- Hola humano, soy el ente Mizu, para que te enseñe a utilizar mi poder, primero deberás pasar una pequeña prueba, es a vida o muerte y no tienes elección, así que prepárate para afrontarla- dijo el ente con tono serio.

¿Podrá Kosuke controlar su poder y ayudar a la joven en peligro?

Próximamente: Capitulo 2: La Prueba

2 comentarios:

  1. Se me ha olvidado agradecer la corrección gramatical y ortográfica a Yuka. Arigatoo~

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  2. Jajajaja.
    De nadaa ^^
    Sabes que tu fic mola. Al menos a mi me ha enganchado en este primer capítulo. Así que ánimo ò.o

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