sábado, 28 de abril de 2012

Capitulo 2 Incidente.


Capitulo 2 Incidente.

Natsuki estaba frente la puerta de la habitación de sus padres, donde se escuchaban unas voces, las que no se les entendía lo que decían.

-¿Debería llamar a la policía? Podrían ser ladrones-pensó.

Natsuki estaba un poco atemorizada por no saber quien había tras la puerta. Se armó de valor y decidió abrirla, lenta y silenciosamente. Al abrir la habitación, podía ver que sus padres estaban durmiendo. Dio una ojeada a la habitación, desde la puerta, pero no parecía que hubiese nadie, aun así se seguían escuchando esas voces. Al ver que tan solo estaban sus padres allí volvió a su cuarto a dormir, y dedujo que esas voces debían ser imaginaciones suyas a causa del golpe que se dio en la cabeza.

A la mañana siguiente, Natsuki se despertó después de que sus padres se marcharan a trabajar, se dio cuenta de que ya no escuchaba las voces de anoche. Desayunó, se arregló y se marchó al instituto.
De camino al instituto, se notaba rara, su ángulo de visión al solo ver bien de un solo ojo, le costaba más notar la profundidad y la distancia de las cosas. Al no estar acostumbrada del todo, le empezaron a entrar nauseas, y decidió sentarse apoyada en una de las paredes del camino, hasta que se le pasara.

 Al rato.

-¡Hey, Natsuki! ¿Qué haces sentada en la calle?

Natsuki, escuchó una voz familiar, se giró y para su sorpresa era Gennosuke, se puso roja y rápidamente volteó la cabeza hacia el suelo.

-E-estoy bien-dijo sonrojada.
-Pues no lo parece, ahora que me fijo ¿Por qué llevas el parche ese?
- He perdido visibilidad, por el golpe que me di.
- Todo es por mi culpa ¿Me dejas ver como tienes el ojo?-mencionó preocupado Gennosuke.

Natsuki asintió con la cabeza, Gennosuke se acercó y le quito cuidadosamente el parche del ojo. Natsuki en el instante que abrió el ojo, empezó a oír otras voces murmurar, a las que no entendía y seguido unas imágenes de Gennosuke en las que parecía que se levantaba de la cama, desayunaba. Al ocurrir esto tan rápido, Natsuki se asustó, dio un gritó y empujó a Gennosuke.

-¿Qué te ocurre Natsuki?-pregunto asustado Gennosuke.

Natsuki jadeó un poco asustada, las imágenes dejaron de aparecer, pero el pequeño murmullo seguía ahí.

-P-perdón Gennosuke, no se que me ha pasado.
-Perdóname a mí, al parecer tienes bien el ojo a simple vista ¿Por qué tienes el parche entonces?
-El doctor me recomendó reposo en el ojo.
-Me sabe mal, si hubiera estado ms atento en la fiesta…- expresó cabizbajo.
-No, no es tu culpa.
-Bueno deberíamos irnos que llegaremos tarde a las clases, venga que te acompaño.

Natsuki se puso en pie y fue con Gennosuke hacia el instituto. Cuando llegaron, comenzó a sonar la campana de comienzo de las clases.

-Llegamos a tiempo-dijo Gennosuke sonriente.
-Sí, gracias por acompañarme –expresó tímidamente Natsuki.
-No se merecen, perdona el susto de antes, que te vayan bien las clases de hoy-dijo Gennosuke mientras se marchaba a su clase.

Natsuki, no se podía creer que haya ido con Gennosuke al instituto. Mientras subía las escaleras para ir a clase, recordó las imágenes que tuvo de Gennosuke y las voces que surgieron nuevamente, y se preguntaba porque le ocurría esto.

Al llegar a clase, le vieron entrar sus dos compañeras Aiko y Kaede, que fueron a recibirla.

-Natsuki ¿Cómo estás?-dijo Kaede entre lagrimas.
-Me alegro un montón de que estés mejor Natsuki- dijo Aiko.
-Gracias por preocuparos chicas, y también gracias por traer a casa los apuntes de los días que falté.
-Es lo menos que podíamos hacer por ti Natsuki- mencionó Kaede guiñándole un ojo.
-Ahora que me fijo ¿Por qué llevas ese parche? –preguntó Aiko.
-He perdido visibilidad con este ojo y el doctor me ha recomendado que esté en reposo-explicó Natsuki.
-Jo, con lo mona que eres, el parche hace que se aprecie menos- opinó Aiko.
-Pues en mi opinión le queda muy bien ese parche con el dibujito del osito ese- mencionó Kaede.

Entró la tutora de clase y cada una se sentó en su pupitre.

-Natsuki, luego nos cuentas que pasó en la fiesta con Gennosuke- le susurró Aiko.

Las clases comenzaron normal y corriente, pero a segunda hora Natsuki no se encontraba muy bien.

-Profesora, ¿puedo ir a la enfermería? No me encuentro muy bien.
-Está bien, que te acompañe Aiko hasta la enfermería-dijo la profesora.

Natsuki y Aiko se levantaron y salieron de clase.

-¿Qué es lo que te ocurre Natsuki?-preguntó Aiko.
-Me encuentro un poco mareada, y quería tumbarme un poco en la enfermería a ver si se me pasa.- dijo Natsuki mientras se quitaba el parche y se secaba un poco el sudor del ojo con una toallita.

Comenzó a escuchar un pequeño murmullo otra vez, y en ese instante dos chicos que iban en dirección contraria a ellas, uno de estos chocó el hombro con Natsuki haciendo que se le cayera la toallita, en ese instante Natsuki tuvo una pequeña visión.

-Podríais ir con un poco mas de cuidado-dijo Aiko.
-Perdón, no estaba muy atento y le golpeé-dijo el chico mientras seguían su camino.
-Ya verás que sorpresa se va a llevar-le comentaba el otro chico a su amigo.

Natsuki recogió la toallita del suelo, que se le había caído por el pequeño choque.

-A-Aiko, t-tenemos que avisar al director-dijo temblorosa Natsuki.
-Estas muy pálida, vamos rápido a la enfermería.
-No, ves y dile al director que esos chicos han puesto unos petardos debajo de uno de los vehículos del aparcamiento de profesores, e intentan que se incendie un coche… azul- dijo Natsuki mientras se sentaba apoyada en la pared del pasillo.
-No puedo dejarte sola Natsuki- mencionó preocupada Aiko.
-No te preocupes, esperare sentada aquí, no me pasará nada, comunícaselo al director y ven a buscarme después.
-No te muevas de aquí, vuelvo enseguida-dijo Aiko mientras partía corriendo.

Natsuki se quedó sentada en el pasillo, pensativa, por todos los sucesos paranormales que le estaban ocurriendo últimamente. Desde que se dio el golpe en la fiesta de Yami, ha comenzado a escuchar en ocasiones unos murmullos y en dos ocasiones ha tenido visiones. Pero lo que ella quería saber es porque le ocurría, pues no es en todo momento que le pasa.

Al rato volvió Aiko, donde vio a Natsuki que la esperaba sentada en el pasillo.

-Perdona la tardanza, Natsuki.
-No pasa nada, ayúdame a levantarme porfavor.
-Por cierto ¿Cómo sabias que intentaban hacer esa gamberrada en el coche?-pregunto Aiko mientras la ayudaba a levantarse.
-¿Eh? Mmm… ¿no escuchaste lo que decían aquellos chicos con los que nos cruzamos? –mencionó dubitativa Natsuki.
-Es cierto dijeron algo de una sorpresa- afirmó Aiko.
-Fue por eso.
-Pero una cosa, tu sabias la ubicación de los petardos también ¿me ocultas algo Natsuki?
Hubo un corto silencio.
-No te oculto nada Aiko, solo que lo escuche decir al chico y por eso quería avisar al director.
-Debia ir distraída, no escuche eso, perdona por dudar de ti Natsuki, vamos a la enfermería –dijo entre disculpas Aiko.

Mientras iban de camino a la enfermería, Natsuki estaba pensativa, por lo acontecido, pues las visiones que tuvo eran ciertas, habían petardos debajo de un coche azul del aparcamiento de profesores, pero se preguntaba el porqué había tenido esa visión. Y llegaron a la enfermería.

-Hola doctora Azusa, he acompañado a mi amiga Natsuki que no se encuentra muy bien, la dejo a su cuidado- dijo Aiko.
-Claro, que pase, le hare un pequeño reconocimiento y luego que descanse en la zona de descanso de la enfermería- mencionó la doctora Azusa.
-Muy bien, luego nos vemos Natsuki, ponte buena rápido- dijo Aiko mientras se marchaba a clase.
-Toma asiento Natsuki y cuéntame que es lo que te ocurre.

Natsuki tomó asiento y le explicó que desde que tuvo el accidente, donde se golpeó la cabeza y perdió visibilidad de un ojo, se cansaba más de lo habitual, le producían mareos en ocasiones y tenía que tomar más reposo.

-Ese golpe debió afectarte a tu sistema nervioso. Supongo que tienes sesiones de rehabilitación.
-Sí, cada tres días, debo ir a hacer pruebas, para ver si hay mejoría.
-Lo de hoy debe haber sido un pequeño mareo, túmbate en una de las camas y descansa, cuando te encuentres mejor, puedes volver a las clases.

Natsuki hizo caso a la doctora y se tumbó en una de las camas donde cayó dormida rápidamente.

Pasado un rato, se comenzó a escuchar el sonido de la ventana que se abría. Natsuki abrió un poco el ojo para ver quién era, pero para su sorpresa, era uno de los chicos con los que se cruzó anteriormente. Estaba entrando por la ventana, con una expresión enfurecida. Natsuki se asustó y se quedó paralizada.

-Maldita ¿Cómo supiste lo que tratábamos de hacer?- mencionó furioso el chico.



¿Será Natsuki capaz de salir airosa de esta situación?

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