miércoles, 2 de mayo de 2012

Capitulo 7: Acontecimiento Inesperado


Capitulo 7: Acontecimiento Inesperado 

El combate iba a dar comienzo en ese escenario manipulado. En ambos lados, las paredes estaban repletas de estacas de madera. Tanto a su izquierda como a su derecha, a no mucha distancia habían dos de esos extraños círculos metálicos de pequeñas dimensiones. En el centro del coliseo habían cuatro columnas, se podía observar que para cruzar las columnas, el suelo tenía un color distinto y en el centro habían cuatro círculos metálicos más.

Ichiro se acercó a uno de sus compañeros, este hombre era de alta estatura, sin camiseta y con una constitución muy musculosa.

-Ren, este es el plan, tú te lanzarás a por ellos corriendo por la derecha de las columnas.

Se giró al otro miembro del grupo el cual era de pequeña estatura en comparación con ellos y portaba una capucha con la que ocultaba su rostro.

-Rui, tú quédate tras nosotros, como siempre planeamos, y yo iré por la izquierda.

Ichiro se volteó hacia donde estaban Kosuke y sus compañeras.

Y seguido se escuchó una voz resonante que decía:

-¡QUE COMIENCE EL COMBATE!

Ichiro levantó un brazo señalando a lo alto y con el otro les señaló a ellos.

-Mi lugar está en lo más alto- mencionó mientras lanzó su moneda al aire.

Mientras tanto en el bando de Kosuke.

-No servirá estar solo atentos a los rivales, sino que tenemos que tener cuidado por donde vamos- mencionó Mei.
-Creo que estamos en desventaja, estamos jugando en un terreno favorable a ellos seguramente- dijo Kosuke.
-Seguiremos con lo acordado, aplicaremos una estrategia defensiva, e intentaremos ir derrotándolos uno a uno. El problema es que tenemos que cumplir la regla de matar. Si no hay más remedio lo haré yo- explicó Misaki.

Ichiro hizo una señal levantando el brazo a sus compañeros. Tanto él como su compañero Ren, comenzaron a correr por fuera de las cuatro columnas, rodeándolas y dirigiéndose hacia ellos, mientras el otro miembro Rui, estaba con una rodilla en el suelo y con la palma derecha tocando la superficie arenosa.

-Todos atentos, posición defensiva- gritó Misaki.

Se colocaron los tres juntando las espaldas, para no dejar ningún ángulo descubierto. El hombre sin camiseta chocó los puños y seguido dio un gran salto hacia ellos, lanzando un puñetazo.

-¡Separaos!- gritó Mei.

Los tres se separaron rápidamente, sin desviar la vista del hombre que se lanzó contra ellos. Este descendió golpeando el suelo con su puño.

Fue increíble como provocó un pequeño temblor y levantó gran cantidad de polvo y tierra de ese pequeño cráter que hizo al terreno de combate.

Este se levantó e hizo una mueca mirándoles.

Con esto le dio tiempo a llegar a Ichiro a la zona de combate. La situación estaba en esos instantes, Misaki y Mei frente a Ren, e Ichiro estaba frente a Kosuke. Cada grupo estaba cerca de los cirulos metálicos, los cuales detectaron movimiento cerca y estos dispararon una fuerte llamarada en sentido vertical. Kosuke saltó esquivando las llamas y se puso en posición defensiva contra Ichiro, en cambio Ren no se movió, las llamas que iban a abrasarle, sorprendentemente se apartaron, haciendo forma de ese, y lanzándose las llamas contra Mei y Misaki, quienes reaccionaron rápidamente alejándose del radio de la llamarada. Ren se apartó de la zona de reacción del círculo metálico. Las llamas dejaron de salir de ambos círculos.
Mei se sorprendió muchísimo y fue cuando dirigió la mirada al tercer miembro de los enemigos el cual seguía en esa posición extraña.

-Veo que te has dado cuenta Mei- dijo Misaki.
-Sí, ese hombre es el que ha manipulado el fuego.

Se podía respirar tensión en el ambiente. Mientras tanto en las gradas del coliseo.

-Mira a quien tenemos aquí, si es el oficial “The Fury”, es extraño verte por aquí- expresó Hideyosi alegre.

El hombre que iba con una bandana negra y trajeado le respondió.

-No estoy de humor para tus tonterías Hide, déjame en paz, tan solo estoy de pasada.
-No seas así Fury, te recomiendo que veas este espectáculo de hoy, no se volverá a repetir- mencionó Hideyosi con una sonrisa tenebrosa.

Ichiro metió nuevamente su mano en uno de sus bolsillos, Kosuke rápidamente recordó que este arrancaba su poder mediante la moneda, así que fue contra él. Ichiro sonrió y cuando se acercó, sacó rápido la mano del bolsillo asestándole un puñetazo en la cara a Kosuke. Este retrocedió dos pasos.

-No pinta nada fácil este encuentro- pensó Kosuke.
-Pensabas que sacaría la moneda ¿verdad?- mencionó Ichiro.
-Quien ríe último, ríe mejor- dijo Kosuke con expresión seria, mientras alzaba los puños.

En ese instante Ichiro y Kosuke comenzaron a intercambiar golpes.

Por el otro lado.

Ren cargó contra ellas. Misaki consiguió esquivarlo de un salto lateral, mientras que Mei tropezó y fue agarrada por él, este le alzó con sus brazos y la lanzó al centro de la pista. Mei vio que iba a caer sobre el terreno que tenía pinta de ser una trampa, alargó el brazo y cuando notó que tocaba la superficie, se propulso para no caer ahí. Justo cuando consiguió esa maniobra, el suelo se desplomó, mostrando un fondo lleno de estacas alargadas de madera. Mei cayó cerca de uno de los círculos metálicos del centro, el cual escupió una llamarada. Se apartó rápidamente, pero el fuego adopto forma de serpiente y se dirigió a Mei. Esta dio una pirueta esquivándola. El fuego dejo de salir y con ello muriendo la serpiente ígnea.
Mei dirigió la mirada al tercer miembro que mantenía su postura inicial, pudo apreciar que desbordaba una sonrisa maligna tras esa capucha que ocultaba mayormente su rostro. Mientras tanto Misaki estaba peleando con Ren.

Kosuke en su enfrentamiento con Ichiro consiguió asestarle dos fuertes golpes en la cara, quien se alejo un poco llevándose una mano a su labio ensangrentado.

-Se me está acabando el efecto de suerte- pensó Ichiro.

Este levantó el brazo y chasqueó los dedos, sus compañeros asintieron con la cabeza.

Mei, fue corriendo a donde estaba Misaki. Ren volvió a chocar sus puños, se dirigió hacia Misaki, quien le esperaba en posición defensiva. Esta Bloqueó el primer golpe del hombre, pero dio un giro rápido y le golpeo con el otro brazo, apartándola de su camino. Luego llegó Mei, pero el hombre iba en carrera y la embistió tirándola al suelo.

-Cuidado Kosuke- gritó Misaki.

Kosuke se dio la vuelta, pero fue agarrado por Ren, este mientras los sujetaba con sus brazos apretó con fuerza, se pudo escuchar el crujido de varios huesos y el grito de Kosuke. Luego lo lanzó, y sobrevoló los cuatro círculos metálicos del centro de la pista, los cuales lanzaron cada uno una llama vertical. Kosuke chocó con una de las columnas cayendo al suelo. Sorprendentemente los cuatro pilares ígneos se juntaron dando forma de un fénix, que se dirigió a Kosuke. No le dio apenas tiempo a cubrirse y recibió todo el impacto de lleno, y con ello cayó al suelo, sin moverse.

Mei y Misaki miraban incrédulas lo que acababa de ocurrir, mientras que Ichiro y Ren estaban muy sonrientes al haber vencido a uno de ellos.

-“Llegó mi turno, joven”- dijo una voz conocida que resonó en la mente de Kosuke.

De pronto se notó un pequeño temblor.

Kosuke se comenzó a levantar, sus ojos comenzaron a tener un tono carmesí. De su collar, en algunos momentos salían unas pequeñas descargas eléctricas seguidas de algunos chispazos.

-Fantástico, sabía que ocultaba algo este chico, esta mereciendo la pena este evento- mencionó emocionado Hideyosi.

En otro lugar, no muy lejano.

-Según he podido investigar y rastrear, deben estar aquí- dijo una voz ronca.
-Ya ha pasado el tiempo estipulado- dijo una voz de una joven.
-Groaaaaaaaaar, Aplastar.
-Tranquilo, se acabó la espera, hoy volverá con nosotros- dijo una voz delicada de chica.
-Noto una perturbación en el ambiente, no va a ser fácil- dijo un hombre.
-Fuimos nosotros quienes le metimos en esta misión, además de ser uno de los nuestros, es nuestro deber traerle de vuelta- dijo una voz firme de hombre.

El color de ojos de Kosuke no se mantenían carmesíes, parece que el collar estaba haciendo su trabajo. Su expresión facial estaba bastante seria, con la mirada perdida.

Mei se le acercó, saltando la trampa y caminando lejos de los círculos metálicos.

-¿Te encuentras bien Kosuke?- preguntó preocupada.
-Es extraño… Ese no parece Kosuke- pensó Misaki y gritó- ¡Mei aléjate!

De pronto vio que Kosuke lanzó un fuerte golpe contra Mei, quien consiguió amortiguarlo un poco con uno de sus brazos, pero no lo suficiente para evitar salir despedida por los aires. Misaki fue a ver el estado de Mei, que intentaba reincorporarse tras el duro golpe.

-No sé si deberíamos detenerlo- comentó Mei.
-Ahora mismo está siendo controlado- dijo con expresión seria Misaki.
-¿A qué te refieres?- preguntó Mei mordiéndose el labio.
-Lo que le está ocurriendo a Kosuke, me ocurrió a mí, no hace mucho. Un Slicer que está al borde de la muerte, puede llegar a ser manipulado por el ente de su poder, ya que si muere el portador, morirá el ente, y para eso, el ente siempre intentará dominarlo antes de morir- explicó Misaki.
-¿Es difícil volver a la normalidad?- preguntó con cara de preocupación Mei.
- Todo depende ahora de Kosuke, deberá convencer al ente- concluyó Misaki mientras se recogía el flequillo.

Kosuke estaba en pie sin moverse. Los rivales se reagruparon.

-Escuchad, parece que el chico ha perdido la cordura tras recibir nuestro golpe, es nuestra oportunidad para rematarlo- dijo Buena Suerte.
- Y que hacemos con las chicas, podrían interferir- dijo Rui.
-Tranquilo, están bastante lejos de él, y están expectantes de la reacción de su compañero, no creo que se arriesguen a un posible cuatro contra dos. Bien este es el plan…

Tras unos segundos de susurros entre ellos, dirigieron sus miradas hacia Kosuke que estaba cerca de uno de los círculos metálicos del centro. Ichiro volvió a sacar su moneda y la lanzó al aire, la atrapó y la miró.

-Que comience de nuevo la fiesta – dijo sonriente.

Ren chocó sus puños, sus ojos tornaron color carmesí y salió corriendo. Saltó la trampa que había entre las dos columnas y pasó cerca de uno de los círculos metálicos que lanzó una llamarada, la cual se desvió controlada por su compañero, y cuando estuvo al lado de Kosuke, le agarró de la camiseta, para levantarlo.

-¿Pero qué coño pasa?- expresó sorprendido Ren.

Kosuke levantó la mirada hacia el hombre que le estaba cogiendo de la camiseta. Alzó su brazo derecho y lo agarró, elevándole sobre él, a pesar de las diferentes estaturas. El hombre forcejeó para soltarse pero no podía, así que chocó sus puños de nuevo y sus ojos volvieron a tomar color carmesí, y le lanzó un potente puñetazo a la cara de Kosuke. Este recibió el impacto de lleno en el rostro, abriéndole una brecha en su ceja izquierda y haciéndole escupir sangre, aun así seguía levitando agarrado por el brazo de Kosuke. Este tornó su mirada hacia Ren. Una mirada carente de emociones y siniestra.

- Maldito- gritó Ren mientras lanzaba un nuevo golpe.

Kosuke bloqueó el puño con su brazo libre y al tenerlo agarrado, comenzó a apretar, escuchándose el crujido de los huesos de la mano de Ren. Su cara comenzó a bordar una sonrisa. Comenzó a reír a carcajadas, seguido soltó la mano y comenzó a lanzar puñetazos sin descanso contra la cara de Ren, este no podía evitarlos, y así recibiendo todos los impactos. Lo dejó caer y le propino una patada en el rostro, que yacía inconsciente en el suelo.

Era una escena horrorosa.

-Tenemos que detenerle, a este paso acabará…- dijo entre lágrimas Mei.
- ¿A caso quieres que te haga lo mismo a ti? – dijo Misaki con mirada seria.
-Quedarnos aquí sin hacer nada ¿Es lo que propones?- reprochó Mei.
-¿No confías en el chico?

Mei se quedó en silencio y volteó la cabeza mirando a Kosuke.
Kosuke se agachó a coger el cuerpo inconsciente de Ren. Le agarró de la garganta y se acercó a una de las columnas de la cual sobresalía una pequeña estaca.

-Mierda, si no hacemos nada, acabará matándolo- dijo Ichiro.

Este lanzó de nuevo su moneda, la atrapó, sin ver que es lo que había salido, y fue corriendo junto a Rui para salvar a Ren.

Kosuke le dio tres golpes con el dedo índice en diferentes puntos del cuerpo de Ren, provocando unas pequeñas heridas de las cuales no salía mucha sangre.

-Antes de empezar a jugar contigo, he eliminado tu poder de Slicer- mencionó Kosuke.
-¡DETENTE!- dijo Ichiro cuando estaba detrás de Kosuke.

Este dio un paso para girarse rápido, pero Ichiro fue más rápido y le propino una fuerte patada, Kosuke retrocedió unos pasos. Recobró el equilibrio y le dio una fuerte patada a Ichiro lanzándolo al suelo.
-Acabaré con este y luego iré a por ti- dijo Kosuke.

Se giró a la columna que tenia tras él con una estaca que sobresalía, y empaló allí a Ren. Del pecho de este comenzó a salir sangre en gran cantidad y sin parar. Ichiro estaba atónito al ver morir a su compañero.
De pronto Kosuke no se encontraba bien, empezó a tambalearse al ver el cuerpo del hombre sangrando, seguido se puso de rodillas llevándose las manos a la cabeza y comenzó a gritar.

Rui se acercó a Ichiro.

-Alejémonos por ahora, es peligroso, está entrando en cólera este chico.

De pronto se comenzó a notar temblores y se escuchaban gritos de alerta de los guardias. De fondo se podía escuchar un fuerte rugido estruendoso.

Toda la sala del coliseo se quedó en silencio, y la pelea se detuvo. Muchos se pusieron a mirar de un lado para otro para localizar de donde podrían venir los sonidos aquellos. Era una cosa extraña, los rugidos y los estruendos no provenían de un solo lugar, parecía que estaban atacando el calabozo por todas partes. Parecía que se iban acercando más y más rápido, hacia el coliseo.

-Esto no me gusta nada- dijo serio Hideyosi.

De pronto una de las paredes, donde estaba desarrollándose la pelea, comenzó a crujir. Se escucharon varios impactos en ella. Al quinto golpe la pared cedió, haciendo un gran agujero. De entre el polvo y los escombros apareció una gran bestia con forma humanoide, muy musculosa y grande, de piel verdosa con poco pelo en la cabeza y en sus manos portaba una gran hacha a dos manos. Ese ser, parecía que se había dejado llevar por una gran ira. Dio un fuerte grito ensordecedor, dejando a todos atónitos y con un gran temblor en los cuerpos de los presentes.

El pánico comenzó y todos los presos expectantes comenzaron a correr.

-¿Yaba?- dijo Jin-Hoo que estaba entre los expectantes en pánico.
- ¿Qué hacéis aquí?- mencionó Misaki.

Detrás del polvo que aun había en el agujero creado por la bestia, se podían ver 5 siluetas de diferentes tamaños.

-Comienza la operación rescate – dijo la voz de un hombre.



Kosuke entra en locura, y de pronto aparecen unos invasores en las cárceles de Temeria cundiendo el pánico en los presentes. ¿Cómo terminará todo?

Capitulo 8 Choque de Titanes.

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