domingo, 17 de junio de 2012

Capitulo 3 Don o maldición


Capitulo 3: Don o Maldición

Natsuki escuchó un sonido que provino de la ventana. Era uno de los chicos con los que se cruzaron en los pasillos. Este se le acercó.

-¿Cómo supiste lo que habíamos planeado? – dijo con el ceño fruncido.

Natsuki se quedó paralizada, su corazón empezó a palpitarle muy fuerte. Estaba asustada ante esa situación, y de su boca no le salían las palabras. El chico se acercó más, y le agarró su brazo izquierdo.

-¡Contesta a mi pregunta!

Natsuki estaba atemorizada, se le escapaban algunas lágrimas del miedo que tenia. El chico se le quedo mirando extrañado al parche que le llevaba puesto.

- ¿Es una nueva moda lo de llevar parches ahora?

Este agarró el parche y se lo quitó.

- Como no hables me cobrare esto por ahora.

Acto seguido Natsuki gritó, y comenzó a tener visiones del chico este. Imágenes más claras que las anteriores, donde aparecía, él y su compañero planeando la gamberrada de hoy.

El chico rápidamente soltó el parche y le tapo la boca. Natsuki comenzó a escuchar unas voces. Parecía la voz del chico, pero este no estaba hablando, y decía;

-“¿Por qué de repente se puso a gritar? No la golpee ni nada.”

El chico cuando notó que ya dejaba de gritar le dijo.

- Como cuentes algo de lo que ha ocurrido aquí, vendré a por ti.

Le quito la mano de la boca y salió saltando por la ventana.

Natsuki se quedó de rodillas encima de la cama, con una mano tapándose su ojo y la otra apoyada en la cama, mientras tomaba aire para tranquilizarse.

Se pudo escuchar el sonido de la puerta de la enfermería abrirse seguido de unos pasos que se acercaban corriendo. La doctora cuando llegó a donde estaba Natsuki, la vio tumbada bocabajo dormida.
Unas horas más tarde Natsuki despertó, vio sentada a su lado a la doctora Azusa. Levantó el brazo, y lo bajo tapándose el ojo que perdió la visibilidad.

- Doctora ¿Podría pasarme mi parche?
-¿Te encuentras mejor?- contestó la doctora mientras fue a coger el parche que estaba en la mesita.

Natsuki tenía un poco de dolor de cabeza, nada mas despertar, volvían a escucharse esos malditos susurros, pero estos parecían con la voz de la doctora. Apenas podía entender lo que decía.

La doctora se acercó a Natsuki para ponerle el parche.

-Siéntate e inclina un poco la cabeza, así podré ponértelo.

 Natsuki hizo lo que le dijo, se sentó, inclinó un poco la cabeza, y la doctora procedió a ponérselo. Pero tuvo un leve contacto la mano de la doctora con la cara de Natsuki. Esta tuvo un destello de una imagen, muy poco agradable del director del instituto y la doctora. Una vez puesto el parche, Natsuki se dio cuenta que dejó de escuchar aquel molesto susurro.

-¿Te encuentras mejor Natsuki?- le preguntó la doctora.
-S-sí, ya estoy mucho mejor.
-Pues si te ves bien, puedes ir a las últimas clases del día. No te fuerces mucho e intenta siempre ir acompañada.
-Gracias por todo doctora Azusa- dijo Natsuki mientras realizaba una reverencia.
-No hay de qué, si necesitas mi ayuda sabes dónde encontrarme. Ve con cuidado Natsuki- dijo la doctora Azusa.

Natsuki salió de la enfermería y fue de nuevo a clase.

De camino a clase se encontró por el pasillo con el director.  Recordó por un breve instante la imagen que tuvo anteriormente, he hizo una pequeña mueca de disgusto.

El director le saludó.

-Hola Natsuki, muchas gracias por descubrir ese acto vandálico que querían cometer esos estudiantes- dijo alegre el director.
-N-no hay de que señor director- respondió desviando un poco la mirada.
-No te entretengo mas, sigue así Natsuki.
-Muchas gracias señor director- respondió mientras hizo una reverencia.

Al llegar a clase, la profesora se dirigió a Natuski y le dijo que si quería podía marcharse a casa y descansar. Kaede se ofreció para acompañarla, para que no se fuese sola en ese estado, dándole el permiso por este día la profesora.

De camino a casa de Natsuki.

-¿En serio que volvió aquel chico a por ti en la enfermería?
-Si, dijo que se las pagaría- dijo temblorosa.

No te preocupes, entre Aiko y yo nos iremos turnando para ir a buscarte y acompañarte cada día y así no estarás sola- dijo cariñosamente Kaede.

-Muchas gracias, de verdad Kaede- dijo mientras le brotaban unas lágrimas.

Llegaron a la casa de Natsuki.

-Bueno, mañana te pasaré a buscar para ir juntas a clase, si necesitas algo me das un toque ¿vale?- mencionó Kaede.
-Nos vemos mañana Kaede, y gracias.
Natsuki sacó las llaves de su mochila y entró en casa. La madre la escuchó.
-¿Qué tal las clases cariño?
-Bien, aunque aun no me acostumbro del todo.
-Ves a descansar a tu cuarto, y si me necesitas me encontraras en la cocina- dijo amablemente su madre.
-Gracias mamá.

Natsuki se dirigió a su habitación, allí dejó la mochila en el suelo y se tumbó en la cama boca arriba. Se quedó unos minutos pensativa. Agarró su parche y se lo quitó. De pronto se comenzó a escuchar el extraño murmullo de siempre. Se concentró y puso todos sus sentidos en intentar entenderlo. Al poco rato reconoció que era la voz de su madre.

-Dudo que mamá este hablando tan fuerte estando sola.

Decidió ir a ver a su madre y confirmar que no hablaba sola. Fue a la cocina, donde le dijo que estaría. Desde la puerta se puso a observarla, y como ella pensaba, no hablaba y ella seguía escuchando esa vocecilla que era con la voz de su madre.

Volvió a su cuarto y se quedo pensativa un rato, intentando comprender lo que le estaba sucediendo. El murmullo continuaba escuchándose. Se tapo su ojo con la mano y el molesto murmullo se detuvo. Se quitó la mano de su ojo, abriéndolo y este volvió a escucharse.

-No entiendo este fenómeno pero creo que cada vez que tengo el ojo abierto puedo escuchar estas extrañas voces, en cambio cuando lo cierro, cesan estos sonidos, es algo extraño-pensó Natsuki.

Se levantó de la cama y se dirigió de nuevo a la cocina para poner en prueba lo que acababa de pensar. Llegó a la cocina donde estaba su madre.

-Mamá, ¿puedo pedirte un favor?
-Dime cariño.
-Piensa un número del uno al diez.
-Vale, ya está.

Natsuki escuchó perfectamente en ese murmullo que decía “seis”

-¿Es el seis?
-Si ¿Por qué me preguntas estas cosas hija?
-Tengo que hacer una prueba más, esto no es suficiente- pensó Natsuki y añadió.

Natsuki se acercó a su madre y le cogió de la mano.

-No entiendo nada Natsuki ¿te encuentras bien?

De pronto varias imágenes aparecieron en la mente de Natsuki, donde aparecía su madre, haciendo la compra por la mañana, luego yendo a casa de la vecina donde hablaron de cotilleos. Natsuki soltó la mano de su madre, se llevó una de sus manos a la cabeza mientras se sentó en una de las sillas de la cocina.

-Natsuki ¿Qué te ocurre? Vamos a ir a medico
-No, no, estoy bien mamá, tan solo quiero hacerte una consulta mas.
-Dime – dijo en tono extrañada la madre.
-Esta mañana fuiste a hacer la compra ¿verdad?
-Sí
-En el supermercado cuando fuiste a comprar la verdura hubo una señora mayor que te preguntó la hora que eran las doce y media.

La madre se quedó sorprendida y extrañada a la vez mirando a Natsuki.

-¿Cómo lo puedes saber eso hija?, estabas en clase. No me digas que has faltado.
-No, no, estuve en clase, pregúntale a la tutora.
-¿De verdad que te encuentras bien Natsuki? No es propio de ti esto.
-No es nada mamá son cosas mias, muchas gracias- contestó mientras se marchaba corriendo a su cuarto Natsuki.

Al llegar allí se sentó sobre la cama mientras se llevaba una de sus manos a su ojo tapándolo.

-No puede ser, esto parece de ciencia ficción- dijo algo asustada.

Se llevó su otra mano al pecho, donde noto que el pulso se le aceleró.

-Si no estoy equivocada, puedo leer la mente de las personas y si tengo contacto con ellas, puedo ver fragmentos de lo que han hecho anteriormente.

Se dejó caer tumbándose en la cama y hizo varios ejercicios de respiración.

-Tengo mucho miedo- dijo débil y temblorosamente.

Se quedó media hora tumbada hasta haberse tranquilizado un poco.

-Creo que iré a dar una pequeña vuelta para despejarme y que me dé el aire un poco.

Se levantó de la cama, y miró el parche que estaba sobre la cama.

-Me da un poco de miedo salir sin él, pero siento curiosidad por ver que podría escuchar de la gente en la calle.

Lo dejó sobre la cama y se marchó sin él. Se despidió de su madre diciéndole que tan solo daría una pequeña vuelta y volvería enseguida.

-Bueno me acercaré al parque y me sentare en uno de sus bancos así podré relajarme.

Por la calle, el murmullo era aun mayor, era difícil de entender ya que había mucha gente y se mezclaban los sonidos, era algo incomodo para Natsuki. Pero de camino al parque, pudo entender el pensamiento de un hombre que se cruzó con ella.

-“Esta noche la voy a matar. Como se le pudo ocurrir denunciarme. La asesinare sin duda.”

Natsuki se volteó a mirar al hombre del que había percibido ese pensamiento.

-¿Q-qué debo hacer?- pensó aterrada.

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