domingo, 2 de junio de 2013

Capitulo 5 Snow

Capitulo 5 Snow

Tres días después de la segunda prueba de ascensión a bruja. Claire estaba en su cuarto sentada, leyendo uno de sus libros que tenía en su estantería.

-¿Por qué el libro que me dejó mi padre reconocida como magia blanca está mal vista?- pensaba Claire.

Escuchó como tocaron dos veces a su puerta.

-¿Claire puedo pasar?- preguntó la madre
-Sí

La madre abrió la puerta, entró al cuarto y se sentó en el borde de la cama junto a Claire.

-¿Qué quieres mamá?
-Creo que es hora de que sepas la verdad sobre tu padre y sobre el mundo de las brujas.

Claire se quedó algo extrañada, cerró el libro y lo dejó sobre la cama para prestar atención a lo que le quería contar su madre.

- Para que nuestra familia, por la que no corre sangre de bruja, pudiera tener una heredera bruja, hemos tenido que hacernos devotas de sus rituales y servirles hasta el día de hoy. ¿Nunca te has preguntado porque no ha habido ningún Sahagún varón?
-Es cierto, hasta que lo has dicho no lo había pensado mamá, ¿por qué?- preguntó Claire sorprendida.
-La razón esta que todo hijo varón que se tenga se ha de ofrecer como sacrificio para los rituales. Y te preguntarás porque, y es porque los hombres no pueden heredar o manejar la magia o hasta ahora no se ha conocido ningún caso. Todo lo que te explico son palabras de nuestra santísima bruja suprema.
-¿Y qué tiene que ver todo esto con papá?
-A eso quería llegar ahora. No solamente se ofrecían los hijos varones nacidos, sino también a los maridos que teníamos.

Claire se llevó las manos a la cara mientras le brotaban lágrimas de sus ojos.

-¿Es por eso que desapareció?- preguntó sollozante.
-Sí, tuvimos que ofrecer a tu padre Snow como sacrificio tras haber nacido tú- expreso triste su madre.
-Ahora tengo menos ganas de ser bruja, esto no me gusta nada- dijo algo encolerizada y llorosa.
-Claire, pienso que deberías deshacerte de ese libro que te dejó Snow, sino tendrás muchos problemas de ahora en adelante.
-¡Nunca! – gritó Claire
-Claire lo digo por tu bien.
-Déjame sola, sal de mi cuarto- dijo cabreada Claire entre lágrimas.

La madre abandonó el cuarto cerrándolo, estando Claire tumbada abrazando su almohada llorando.
De pronto sonó el timbre de la casa.

-¿Quién será a estas horas?- pensó la madre.
Esta se dirigió a la entrada y abrió la puerta, allí no vio a nadie, pero en el suelo vio un osito de peluche, junto a un libro titulado “Noche de luna llena” y bajo este un papel blanco que sobresalía. La madre se agachó y cogió el papel. En la nota ponía “Mala hierba nunca muere. Noah”. Se le cayó la nota al suelo mientras se llevaba la mano a la boca sorprendida.
-No puede ser… ¿Snow?

Cogió las cosas y las metió dentro de la casa. Las llevó a su cuarto y las escondió para que no las viera Claire.

 Al llegar la noche comenzó a caer una fuerte tormenta, Claire continuaba en su habitación leyendo un libro cuando de pronto al caer un relámpago le pareció ver algo: una sombra tras el cristal de su ventana. Se quedó algo aterrada sin apartar la mirada de la ventana,(.) al caer un nuevo relámpago, no volvió a aparecer aquella sombra, pero se dio cuenta que había algo escrito que se podía ver a contra luz. Claire se acercó a la ventana muy lentamente y vio que allí estaba escrito su nombre, dio un fuerte grito asustada. Su madre vino corriendo a ver qué ocurría.

-¿Qué ocurre Claire?- pregunto la madre.

Claire que se estaba acurrucada en su cama tras la almohada y señaló a la ventana. La madre dirigió su mirada y vio el nombre de su hija escrito en la ventana, pero con una diferencia, que en vez de llevar el apellido Sagahún, venia seguido de Noah “Claire Noah”.

-No puede estar pasando esto- murmuró y añadió- Claire no te muevas de aquí.

La madre se fue corriendo hasta el salón. Allí cogió el teléfono y comenzó a marcar números. Claire algo temblorosa al no entender nada, fue hasta el salón a ver que iba a hacer su madre y fue cuando escuchó.

-Snow sigue con vida ¿Cómo es posible eso? –dijo la madre al teléfono.
-¿Papá? –pensó Claire.
-Esto es peligroso. Hay que hacer algo señorita Olga, haga el favor de comunicárselo a la bruja suprema.

Claire, escondida y pegada en la pared para que no la viera su madre, llegó a la conclusión de que quien escribió su nombre en la ventana era su padre, y que no había muerto. Así que dedujo que el apellido Noah era el de él.

Al haber heredado desde pequeña solamente el apellido de la madre nunca conoció el de su padre.

-Muchas gracias por todo, seguiremos con normalidad para que mi hija no sospeche nada sobre él. Un cordial saludo.

Claire fue lo más sigilosa y rápidamente posible hasta su cuarto para que no descubriera su madre que le había estado escuchando. Una vez en su cuarto, se puso sobre la cama y fingió seguir asustada tras lo ocurrido. La madre a los pocos minutos subió.


-Tranquila Claire, al parecer es una gamberrada de algún chico y mañana buscaremos al responsable.

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